Alaia
Caminamos hacia él y los movimientos se detienen para nuestra decepción, Nick se apresura a tomar el teléfono para hacer una llamada, mientras estoy con mis hijos esperando que algo más suceda y ruego al cielo que pase, miro el rostro de Dominic anhelando que abra sus ojos, pero sigue impasible.
—Martín, vendrá a verlo pronto —Nick corta la llamada y lo miro.
Me acerco a abrazarlo, no puedo imaginar lo que puede estar sintiendo si yo me he llenado de emoción.
—Va a despertar —digo espe