Alaia
—¡Madre del amor hermoso! —Habla Tino desde la pantalla, mientras me doy la vuelta para mostrar el vestido que usaré esta noche —, mira ese derrier, esa cintura y esas tetorraz—pone las manos sobre su pecho mostrando un par de senos.
—Te ves preciosa, cariño —Ash comenta—, sabia que te verias como un bombon con él.
—Pues que también quiero quedar así cuando tenga a mis hijos, ojalá sean dos de una vez —Tino mueve su cabello invisible hacia atrás —, eso sí, sin matarme en el gimnasio como