Al día siguiente cuando me desperté, me di vuelta en la cama, estirando los brazos por encima de la cabeza sintiendo la luz del día entrando por la ventana de mi habitación, escuché el agua golpear en la ducha sabiendo que era mi esposo quien se estaba duchando. Me levanté de la cama, mirando primero hacia el dormitorio de mi hija, viendo como mi hermosa niña dormía en su cama, mientras yo le sonreía orgullosa, luego me dirigí al dormitorio de mi bebé, dándome cuenta que ya empezaba a retorcers