Abril Connor.
A través de la videollamada con Leo, estoy llorando como una m*****a magdalena, pero ya ni siquiera es por miedo como lo hacía antes; ahora es por pura ira, una ira que solo siento al recordar todo lo que me tocó pasar.
—Nena, ya no llores, me está matando verte así y no poder abrazarte —Leo me ve preocupado, y sé que se siente impotente por no poder hacer nada.
—Perdón, no quería preocuparte, es solo que tú eres el único que sabe de esto, el único que logra entenderme.
—Mañana tom