Estoy que muero de la vergüenza. Juro que en estos momentos lo único que quiero hacer es esconderme debajo de una cama. Ahora Nicolás nos mira a Santiago y a mí con una sonrisa pícara.
- ¿No podían esperar a llegar a la casa?
- ¡Joder, Nicolás, ¿por qué apareces así? - dice Bastián arreglándose el traje.
- Yo pensaba irme ya hasta que los vi en esas, no pensé que fuera a pasar tan rápido.
- ¡CALLATE! - gritamos los dos y este estalla en carcajadas.
- Ok, ok, ya me voy. Los dejo para que sigan en