Despierto con un fuerte dolor de cabeza. Cuando abro mis ojos, me doy cuenta de que estoy en mi habitación, pero la pregunta es: ¿cómo llegué aquí?
- ¡Joder, qué dolor de cabeza!
- Es lo mínimo que te mereces - la voz de Bastian me sobresalta. Cuando levanto la vista, lo veo parado en la puerta, cruzado de brazos y con la cara tensa. Está muy enojado.
- No estoy para un regaño de papá.
- ¡ERES UNA IRRESPONSABLE! - Joder, ya estalló. - Ayer te trajo la señorita Irina tirada de la borrachera, ni p