Lia Evans
Llevo 5 días aquí metida en este horrible sótano, donde ni siquiera se ve la luz del día. La m*****a de Julieta solo me alimenta dos veces al día, y la cantidad es muy poca, cosa que me preocupa porque mi bebé necesita alimentarse. Siento que la puerta se abre y, cuando veo quién es, lo ignoro por completo.
—Te dije que te alejaras de Máximo y mira cómo terminaste.
—¡Cállate, maldito! No quiero escucharte. —Este se acerca rápidamente a mí y toma con brusquedad mi cabello.
—Cuida tus ma