El dolor de tu mirada.
Cuando entre en el hospital, Shon se acercó a recepción mientras yo buscaba su habitación, su amigo sonaba muy angustiado cuándo me llamo, ¿y si realmente le había pasado algo grave? La impotencia me embargo, y solo sentí el arrepentimiento de no haberle dicho aquel día que la amaba, después de que me dijo lo que sentía por mí... pero si hubiera aceptado esos sentimientos, no podría haber vivido conmigo mismo, no escondiéndole este secreto. Alce mi mirada y la vi sonreírm