Al llegar a la mansión Prego, me baje del auto con rápides prometiendo a shon no demorar, una de las empleadas me guío despues de avisarles que yo estaba aqui. Al llegar a un estudio elegante como la mansion misma, el padre de Ismael me esperaba con una grata sonrisa y una copa de vino en su mano.
—Vaya... parece que fue ayer cuando fui a buscarla con un chequé en mano.
—Quiero negociar —dije firmé.
—Ahora quiere negociar —dijo dejando la copa a un lado mientras reía.
—No finja... usted sabe que