El uno del otro.
—Habla.
—Le contaré todo, pero prométame que si decide ayudarnos, lo hará de manera discreta. No quiero que Susana sienta que traicione su confianza, ella es una chica que siempre le ha gustado hacerlo todo por sí sola... así que por favor no se lo diga nada.
—Bien, ya me estás preocupando. ¿Qué pasa?
—Se lo contaré, siéntese porque es una larga historia.
—Dígame, señor Ismael. ¿Me llamo? —pregunto shon entrando a mi oficina.
—Necesito que me hagas un favor, es sobre el te