Mi maldición
Di un fuerte volantazo deslumbrado por las luces de los faros del otro auto. Mi auto dio vueltas preso del asfalto mojado de aquel día tan lluvioso. Cuando el auto por fin se detuvo, alce mi mirada con la respiración rápida, el shock de lo que acaba de pasar, me había dejado inerte en mi asiento mirando el percal. Intente salir de mi estupor, tome mi celular y con rapidez salí de mi auto en la fría noche lluviosa que aquel nefasto día que se repetiría en mi mente una y otra vez. Re