Cap. 31 Una nueva mujer.
Caigo en un sueño profundo a pesar del bulto molesto que está durmiendo a mi lado. Fue una noche llena de muchas emociones y eso me agotó.
Al despertar, Carlo, siegue profundo, me preocupa haber exagerado la dosis. Me levanto, le hablo y muevo, pero nada, estoy por morir del susto cuando abre sus ojos. Verlo hacer eso me dio alivio y no porque este idiota merezca vivir, sino porque no quiero ir a la cárcel y porque aún tiene que pagar por todo lo que me ha hecho. La muerte sería un premio a lo