—¿Está viva?— preguntó fríamente.
Del otro lado del teléfono, Fabiola obviamente se quedó desconcertada, sin esperar que Andrés hiciera esa pregunta, ¡sin la más mínima preocupación!
—Ahora está bien, solo necesita observación y descanso en el hospital...
—Si está bien, ¿para qué me llamas?— Su voz sonaba aún más fría que antes.
Esto dejó a Fabiola completamente aturdida.
Antes de que pudiera reaccionar, Andrés ya había colgado el teléfono.
—Le llamaste a Andrés, ¿qué dijo?— Ana miró a Fabiola,