—Si yo fuera él —farfulló la joven y luego de eso suspiró—...
Ni siquiera quería pensarlo, porque con solo eso tenía para darse cuenta de que estaba siendo caprichosa, de que se estaba valiendo de excusas tontas para no tener que ver la verdad.
Y es que, aunque no lo quería hacer, su cabeza tenía la manía de hacer las cosas de todos modos, sin consentimiento de su parte su cabeza le montaba escenarios y obras de teatro donde pasaba todo lo que ella decía que no se iba a imaginar.
Rebecca lo ima