Le quitó la poca ropa que le quedaba y abrió el botiquín.
—Epi, para las reacciones alérgicas… Epi, para las reacciones alérgicas… —recitó mecánicamente mientras revolvía buscando aquello.
Tenía cinco «bolígrafos» de epinefrina con dosis exactas, cogió uno y no lo dudó ni dos segundos antes de met