—N-nada… fue un-una expresión…
—¡Pregunté…! —Darío la apretó contra él, haciendo que se moldeara a su cuerpo—, ¿qué más quieres inspeccionarme?
—¡Nada! —replicó respirando pesadamente—. ¡Nada… m@ldición, Ángel…!
—¡No me llames así! —gruñó él apretándola más, pero a la pregunta que había en sus oj