—¡Esa es una idea excelente! ¡Nosotros nos vamos contigo! —murmuró Darío.
—¿Quieren dejar de autoinvitarse? —se rio Ángel—. He dicho que me voy, no que me vaya solo… ¡Y cuatro en ese barco ya seríamos demasiados!
Los miró de forma sugerente y Sammy se rio bajito, entendiendo de inmediato que habla