—¿¡Tú de verdad te volviste loca!? —le gritó Darío cuando estuvieron solos y Sammy le apretó los labios y le enseñó el puño en señal de advertencia.
—¿Quieres decírmelo más alto a ver si me hago pipí de la impresión? —lo retó y él se llevó las manos a la cabeza con frustración antes de tirar de ell