—¡Hey, hey! Vamos, separación. Que corra el aire… —oyeron tras ellos y Ángel estalló en carcajadas.
—Abrázame más a ver si le salta una vena de la frente —murmuró y Sammy cruzó las piernas alrededor de uno de sus pies como si fuera un monito colgado.
—¡Estás buscándote subir al cielo antes de tiem