Capítulo 109
Mientras el helicóptero se acercaba a la propiedad, Darío solo podía pensar en que Alonso Fisterra, su entrenador desde hacía ocho años, lo conocía mejor que el padre que lo había hecho. Estaba ya esperándolo en el enorme jardín trasero de la mansión, y cuando el helicóptero por fin se detuvo, Sammy