La mañana había llegado, los rayos de luz se filtraban por cada resquicio del apartamento de Richard. Se habían despertado algo adormilados a causa del insomnio de la noche anterior.
Margaret se sentó en el sofá con el bebé en su regazo, dándole de beber su desayuno, mientras Richard estaba ocupado en la cocina preparando el desayuno para ambos. Él era todo un experto en la cocina y eso asombró a la joven madre.
Mientras cocinaba, Richard miró por encima del hombro a Margaret y dijo:
— No sé s