Richard, aún acostado en su cama, se encontró evaluando el mensaje de Margaret: «Hay mucha información en la habitación», sus intentos de analizarlo solo lograron confundirlo más, y su mente se enredaba en un mar de especulaciones y teorías.
Mientras luchaba por encontrar respuestas, el sonido de su teléfono lo sobresaltó sobremanera. Era una llamada de Alice, su hermanastra. Richard sabía que debía ser algo urgente, así que rápidamente respondió.
—Alice, buenos días, ¿qué sucede? —contestó Ric