Acá estoy en el lugar que acordé con mi amiga Fabiola, mientras espero estoy mirando como pasean las parejas agarrados de la mano.
Esto nunca hice con Marcus, nuestros encuentros eran en paseos, centros nocturnos, cines, pero nunca paseamos por las calles de la ciudad y mucho menos agarrados de la mano.
Allí viene la loca de mi amiga, como siempre llamando la atención de la gente, con sus trajes tan alegres y esa risa que siempre la acompaña.
—Hola amiga.
—Hola Fabiola.