No me puedo quedar en este apartamento, me siento enjaulada, tengo que salir de aquí, necesito recuperar mi vida.
Voy a llamar a la señora Sara.
—Buenas tardes, ¿señora Sara?
—Si, ¿con quién hablo?
—Con Camila, ¿se acuerda de mí? viví en su casa por un tiempo con mi amiga Fabiola.
—Camila, claro que me acuerdo, como olvidarme, si ustedes trajeron la alegría a mi vida por un buen tiempo, cuando más necesitaba de una compañía ustedes llegaron a mi vida, pero dime cóm