Sus lágrimas me conmovieron, pero en está ocasión ellas no me detuvieron, me zafé de sus brazos y salí casi corriendo del apartamento.
Ahora estoy aquí en un mini apartamento que me consiguió Jam, pertenece a su hermano que se encuentra fuera del país.
El apartamento es pequeño, sólo tiene una habitación, pero es confortable y está muy bien decorado.
Me dejaron allí, bajo una gran cantidad de recomendación, Fabiola quería quedarse, pero yo no quise, necesito estar sola.