76. DESCARO
CAPÍTULO 76
—¡¿En dónde estuviste, Cristina?! —Elisa corrió hacia ella. Estaba por entrar a la sección de decoración de sus hijos cuando la golpeó con la pregunta.
Cristina no pudo responder. Tuvo que detenerse, respirar y tratar de fomentar una buena respuesta que no saliera con un tartamudeo, o peor, que le salieran las lágrimas que trató de contener, y que simplemente no podía. La realidad la golpeó justo en ese momento.
—René vino —confesó—. ¿Dónde están mis bebés?
Owen lloraba justamente p