78. LA MALDAD PURA
CAPÍTULO 78
—¡Mira esto! ¿Verdad que está muy lindo, amor?
—Sí, mami —Owen observaba el juguete nuevo que sacaba Cristina de los tantos regalos que sus amiguitos llevaron a la fiesta.
Se encontraban ya el departamento. René no apareció por ningún lado, y eso la alivió de una manera enorme, porque dudaba que fuese un tipo que hiciera lo que pidiera. Owen balbuceaba y agarra con sus manitos el envoltorio con interés más que el juguete. Cristina se dio por vencida y sonrió.
Gael dormía en sus braz