55. MENTIRAS
CAPÍTULO 55
En esos segundos, mientras sostenía el collar, Cristina se quedó quieta. Pero temblaba, tan sólo un poco, y retrocedió.
El collar cayó al suelo. Se abrazó el vientre con fuerza. Pero a los instantes, lo único que pasó por su mente fue una completa negación.
—Es imposible. No es él —Cristina balbuceaba, pegada a la pared. Como si temiera de tocar el peligro de ese collar. No estaba loca. Porque era el único recuerdo ferviente de ese momento. Lo único que recordaba. Y ahora, ¿René lo