56. PESADILLA
CAPÍTULO 56
—Cristina, eso —René palideció. ¿Cómo era posible? ¿Cómo era posible que eso hubiera llegado a sus manos? —. Eso es mentira. No es lo que crees.
Cristina no movió ni un solo gesto. Aguantaba las lágrimas, y en su mente, no sabía cómo se mantenía de pie. Desde que Inés se marchó, Cristina entró en una especie de shock. No se movió del asiento y Aura, sorprendida por lo que sucedió, trató de sacarle de su trance. Nada funcionaba. Nada que le recordara que estaba viviendo algo en concr