144. PALABRAS PEQUEÑAS
CAPITULO 144
René permaneció en silencio. No estaba del todo seguro si había escuchado bien. Los segundos tras la confesión fueron eternos, y permaneció tan inmóvil como una estatura, mientras Inés permanecía con una sonrisa en el rostro.
La expresión de René cayó al borde de la oscuridad. Poco a poco sus labios se entreabrieron y fue como si se le revolcaran el corazón y el estómago al mismo tiempo.
La frialdad burlona en las palabras de Inés fueron un golpe bajo. Por tal razón pensó que mentí