Karen, por otro lado, esperaba mantener la distancia con esa mujer, sin embargo, si el edificio de la empresa tuviera otros pisos más le sería más fácil evitarla.
¡Como si pudiera escuchar mis pensamientos!
Algunas veces nuestra protagonista quería dejar todo tirado en su oficina para terminar de llorar en su casa porque le costaba aceptar todo lo ocurrido con Isaac.
No obstante, lo consideraba su mejor opción en este momento, siendo el destino quien sabía el propósito de las cosas.
—¡Karen!