Cuando apenas Karen llego a su casa, estaba reventada del dolor de sus pies como si hubiera caminado una milla entera de kilómetros, sin embargo, sabía que iba a valer la pena porque mañana le tocaba cobrar.
Menos mal, tenía una parte hecha para mañana porque quería ver a su mamá en el hospital, evitando tener problemas con Isaac porque en pocas palabras no lo soportaba para nada a pesar de que ella se aleja de ese hombre.
Él la buscaba así estuviera en el último rincón del infierno, sin emba