Se estaba quedando sin oxígeno, pero era un charco de desastre. Toda su presencia era demasiado abrumadora para ella. Aria comenzó a golpear su pecho con su pequeño puño. Necesitaba respirar y él no estaba rompiendo el beso.
Aria colocó su mano en su rostro y luego, abruptamente, le puso la mano en la boca y lo empujó una pulgada hacia atrás.
Ella tomó una gran bocanada de aire y jadeó pesadamente, sus ojos se cerraron y le tomó un tiempo abrir los ojos y mirarlo. Se le cortó la respiración cua