Blake Stewart
El tiempo en el penthouse se detuvo. Cada segundo era un goteo de ácido sobre mis nervios. Arielle y yo habíamos descartado de inmediato que ella saliera a la farmacia; en este vecindario, los ojos de los Stewart estaban en cada esquina, y una "estrella en ascenso" comprando un test de embarazo sería la portada de todos los tabloides antes del anochecer. Lo pedimos por una aplicación de delivery, bajo un nombre falso y con instrucciones de dejarlo en el buzón inteligente del lobby