A pesar de lo ocurrido entre Gianna y él, Julián no me dio ninguna explicación. Solo me hizo entrar a la mansión mientras el resto de los invitados susurraban y hablaban sobre ello.
Al vernos llegar, un hombre maduro y sonriente se nos acercó.
—Julián Ferrer, me alegra verte después de tantos meses.
Julián extendió una mano y estrecho la del hombre.
—Señor Blanc, le presento a Elaine DeRose.
El señor Blanc me miró y de inmediato me sonrió con calidez.
—Un gusto, Elaine. Eres tan hermosa c