CAPÍTULO CUARENTA Y UNO: NERVIOSISMO
a sorpresa en los ojos de Yahir Montiel era evidente. Aun no podía creer en lo que había terminado su fiesta, bastó que sus ojos se posaran en aquel lugar en donde un asesinato casi había ocurrido. ¿Cómo él no pudo darse cuenta de lo que estaba pasando estando presente en el mismo lugar? Seguramente su ambición y viendo esa celebración como una oportunidad para conocer más accionistas lo había hecho ignorar el mundo entero. Solo un maldito salvaje tuvo que h