Capítulo diez.
Estamos en su inmensa oficina, confieso que me da un poco de temor estar aquí los dos solos, pero esta bien lo voy a escuchar, y le daré la oportunidad y el beneficio de la duda, solo espero que mi lado necio no salga.
— ¿Y bien? ¿De que quiere hablar señor Harrison? — pregunto, y doy gracias a dios que el esta lejos de mi, debo reconocer que su cercanía me pone nerviosa. Él me mira y trata de buscar mis ojos pero yo desvío la mirada.
— yo quiero saber Mariam, quiero saber ¿por qué nunca me c