Capítulo cuarenta y nueve.
Esa fue la última noche, que dormí en los brazos de Daniel, ya que mi estancia en casa de mis padres se alargó. Esa noche cenamos los cuatro y entre tanta platica, ya no dejaron ir a Daniel y se quedó conmigo, pero ya ha pasado un mes en el que solo nos vemos en la oficina, cuando salimos algún lado o cuando voy a ver al abuelo, mis padres no quieren dejarme ir y los entiendo, estuvieron a punto de perderme, y ahora estoy aquí en la entrada de la mansión de los Beckham, debatiendo en sí entrar