Capítulo cincuenta y tres. final.
Seis meses de embarazo.
— amor ¿ Por qué lloras? — pregunto al ver pequeñas lágrimas en sus ojitos — ya nada me queda, parezco una vaca — contesta y se pone a llorar de nuevo, tomo sus mejillas entre mis manos y hago que me mire — haber pequeña, no pareces una vaca, tú eres la mujer más hermosa del planeta, estas embarazada — pongo mi mano en su abultado vientre — esta nuestro hijo o hija, así que no llores mi amor que a mi me gustas tal y como estas —me estas diciendo que te gustó gorda — dice