Los padres de Edan entraban en la oficina, justamente cuando Ricardo se despedía en la puerta.
— ¿Papá?. — Preguntó Edan, extrañado.
— ¡Oh, Edan! Lo siento, ¿Te interrumpimos? Es que solo pasábamos para saludar y Lucy no estaba en la entrada, así que… — Explicó Erick, al tiempo que se adentraba en la oficina y notaba que Edan no estaba solo.
— ¡No puede ser! ¡¿Son tus padres?!. — Preguntó Ricardo a Edan, evidentemente emocionado.
— Sí, señor. — De manera muy solemne, Erick estiró la mano ha