Mundo ficciónIniciar sesiónCaminaba con premura hacia los juzgados, le habían informado por teléfono que su proceso se había iniciado nuevamente, aquello era una sorpresa, aun cuando se decía a si mismo que si podría, y acudía a los juzgados casi diariamente para presionar a los malditos abogados de oficio que tan solo lo hacían dar vueltas como un completo imbécil, sabia bien que nunca podría contra el infame Ares D´Angelis.
Antonella Ferrara había sido su esposa, y ahora mismo, la mujer que una vez fue suya,







