Mundo ficciónIniciar sesiónBlancas paredes prístinas podían apreciarse en toda aquella imponente mansión, un vaivén de sirvientes iba y venía en su trajín diario, era lo normal, después de todo, aquello era parte de sus muchas exigencias, todo en orden, perfección y opulencia, así debía ser en la mansión D´Angelis.
Zeus caminaba por los extensos jardines de aquella demasiado lujosa propiedad suya, los mismos en los que una ven, co







