Cap. 60: ¡Bajo amenazas!
Emily estaba encogida sobre el sofá del apartamento, abrazada a sus rodillas mientras las lágrimas le corrían en silencio por las mejillas. La incertidumbre sobre el paradero de Stefano y el estado en el que pudiera encontrarse la tenían al borde de un colapso de nervios.
De pronto, el timbre resonó en el silencio del lugar.
Emily se sobresaltó, enjugándose las lágrimas a toda prisa mientras se ponía de pie con el corazón latiéndole desbocado. Se acercó a la puerta con cautela.
—¿Quién es? —pre