Cap. 58: Por favor, no lo abandones.
Las camionetas negras de los Valenti se habían detenido a unos metros, ocultas discretamente a media cuadra del dispensario para no llamar la atención en el sector. Marco y su compañero bajaron con pasos firmes, escudriñando cada rincón de la calle desierta con la mirada alerta.
Fue en ese preciso instante, mientras avanzaban hacia la entrada, cuando Nico y Enzo les salieron al paso desde un callejón cercano. Caminaron con cautela, con las manos a la vista y el corazón latiéndoles en la gargant