Cap. 38: Rechazó a un Vizconde.
Stefano dio un paso hacia ella, acortando la distancia. El calor que emanaba su cuerpo, mezclado con su perfume a madera y cuero, envolvió a Emily en un instante, haciéndole temblar el pulso.
—No lo hice por eso —respondió él con voz grave y sincera, mirándola con una intensidad que le erizó la piel—. Lo hice porque en verdad me importas. Y porque si el mundo cree que eres mi prometida, estarás protegida. Nadie se atreverá a tocarte.
—¡No, no estoy protegida! —protestó Emily, encarándolo a esca