La presencia de Zem estaba generando una tensión horrible en la manada. Era tan incómodo tener que ponerme en medio para defenderlo. Pero solo el cielo y la luna sabían que sería necesario. No quería tener problemas, ahora yo era la luna de la manada y no esperaba que pensaran mal de mí.
Y mi relación con Zem había sido demasiado confusa en el pasado. Era difícil de digerir que ahora quisiera defenderlo.
Lo que más temía, era que Mark no estuviera de acuerdo. No quería pelear con él, no lo sopo