Sara
—¡Sara! ¡El está aquí! —recordaba los terribles gritos
Los gritos de Adren. De Tanya. De toda mi manada. Ellos habían hecho todo su esfuerzo y aún así perdieron. Al igual que yo.
La sangre corría por todo mi cuerpo. El dolor, el recuerdo, todo se fundía dentro de mí. Un veneno amargo de digerir incluso para una híbrida como yo. Sentí que se me acababa el mundo, como si mi torre se hubiera derrumbado de un solo golpe.
La tormenta estaba sobre mí. El recuerdo de Mark persiguiéndome, liberand