Khendra miró a Julius con una última esperanza de que recapacitara. Tenía que tener una mínima chispa de fe, eran de la misma especie.
—No podemos matarnos entre nosotros y lo sabes. —dijo ella, con la voz grave, tratando de imponerse entre el desastre.
Julius atacó, estaba usando sus poderes para crear un humo de color negro que estaba quemando su piel.
—¡Debes escuchar! —gritó Khendra, con desesperación. Quería intentarlo todo, presentía en cada uno de sus huesos que algo malo pasaría si enfre