Percibí el aroma del pastel que todavía estaba en una de las cajas. Sentí un poco de apetito, al parecer nadie más que yo tenía hambre. Comencé a comer una rebanada que me serví con tranquilidad. En parte, estaba demostrándole a todos que ya estaba estable en mi mente, que no tenía ataques.
Luego del sueño, tenía un objetivo en claro. Debía hacer contacto, Zem tenía que ayudarme. Solo con el podríamos usar nuestros poderes con más fuerza.
—Parece que crees que estás en un cuento de hadas. —Zem