Estoy frente al espejo de mi velador, me observo detenidamente, mi mirada ya no es la misma de antes, es un poco dura y es que... ese día marcó mi vida para siempre... me acerco al colgador de carteras que esta junto a mi puerta, rebusco en una de ellas mi bolígrafo, lo encuentro y tacho ese día, rayándolo con fuerza, el color negro ha opacado el azul que tenía aquella tinta, que quiso hacerse inolvidable. —Ese día no pasó nada Alice. —me repito un par de veces.
Me alisto para vi